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Boyacá

Dos años sin la tradicional Procesión Infantil de la Semana Santa de Tunja

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Dos años sin la tradicional Procesión Infantil de la Semana Santa de Tunja

Aunque este Jueves Santo 1 de abril, por segundo año consecutivo, la procesión más tierna de la Semana Santa de Tunja (Boyacá) quedó suspendida por cuenta de la pandemia, en Caracol Radio hacemos un homenaje a esa fiesta religiosa para chicos y grandes.

La Procesión Infantil cumple este Jueves Santo 61 años de tradición. Antes de la pandemia, reunía a mas de 5 mil personas en todas las calles del centro histórico de Tunja, quienes observaban la gracia de los niños que participaban, representando los pasajes bíblicos más importantes de la vida, obra muerte y resurrección de Jesucristo.

Ésta, es parte de la historia de la idiosincracia religiosa contada en Tunja, en los 481 anos de Tradición, Fe y Penitencia de la semana santa de la capital de Boyacá, Patrimonio Cultural inmaterial de Colombia.

Danilo Mejía, representante de Asociación Procesión Infantil Tunja, uno de los hombres que ha heredado la tradición de la procesión infantil de Tunja, nos relata algo de su historia: “Esta fue una tradición fundada por mi madre, Julita Angulo de Mejía, y acompañada de la labor de algunas de las matronas de Tunja, por allá alrededor de 1960 fue presentar de manera escultórica los principales momentos del ministerio de la Fe Católica en sus diversos momentos litúrgicos, Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, en pasos de bulto o imagen y a lo vivo, revistiendo a los niños y niñas con atuendos de la época en el desarrollo y recorrido de la Procesión Infantil del Jueves Santo, saliendo del convento de Santa Clara”.

Pero, qué significa estar dentro de la procesión, se lo preguntamos a Santiago Bautista, uno de los niños penitentes, que hoy extraña no poder salir a las calles de Tunja.

Esta es una experiencia que desde los 4 años llevo en mi mente, y para la cual año a año nos preparamos muchos niños. Hoy tengo 17 años, y la pandemia me obligó a privarme de los dos últimos años vivir esta fiesta religiosa como la vivimos en años pasados, pero sin embargo, seguimos manteniendo viva nuestra fe”, explicó el menor penitente.

De la misma manera, Mejía explicó que “la tradición de la procesión de los niños, la trajo mi mamá de Popayán (Cauca), y de lo que se escuchaba que hacían los niños en semana santa en otras partes del mundo. La verdad fue una réplica que contó en Tunja con el apoyo eclesiástico, y con una serie de familias que generación tras generación, han dejado este legado organizando cada año, la procesión más bonita de la semana mayor”.

La procesión infantil de Tunja, tiene un valor agregado, y es que casi que una tradición heredada de padres a hijos. Catalina Hurtado, participó desde niña en el desfile del Jueves Santo, pero habían lo hicieron su abuela y su mamá, y hoy, sus hijos también hacen parte de esta tradición, y esperan tener la oportunidad, de continuar en la misma.

“La procesión para mí y para mi familia, y para las familias que por tradición salimos al desfile cada año, es una experiencia maravillosa porque nos une entorno a esa vivencia inocente y noble de la semana mayor”, mencionó Hurtado.

Sin embargo, se mantiene una enorme esperanza, para volver a organizar a las familias tunjanas y a los visitantes, en torno a la procesión de los niños.

“Yo pienso que la pandemia no nos va a arrebatar nuestras tradiciones, mucho menos esta, que evoca la nobleza, la inocencia y la honestidad de la fe católica, personificada en cada paso que dan los niños en este desfile”, sostuvo Catalina Hurtado.

Y es que para quienes participan de este evento, es todo un privilegio: “participar en este espacio es todo un sueño, una experiencia inconfundible y la verdad nos sentimos privilegiados, porque es la oportunidad de rendirle un homenaje a nuestra fe, y de heredarla a las nuevas generaciones”, explicó Hurtado.

A su turno, Bautista señaló que «si tuviera la oportunidad de repetir esta procesión, lo haría con todo el cariño, fe y convicción, pues es una conexión espiritual, es todo un honor participar en el desfile».

Por eso le piden a los tunjanos, y a aquellos que visitaban con más libertad la ciudad cuando no había coronavirus, que no pierdan la fe, y que mantengan viva las ganas de volver a compartir la alegría de los niños, representando la vida de Jesús y de los personajes más importantes de la semana mayor.

En esta semana santa, los organizadores y protagonistas de esta procesión infantil, e hacen una invitación muy sentida a todas las familias colombianas: que en nombre de la infancia, (de los niños que necesitan un mundo más consciente de su contexto, niños a los cuales no les falte ni un solo miembro de su hogar porque se los arrebató el Covid-19), reflexionen: que se queden en casa, que guarden es distanciamiento social, que le digan no a las reuniones masivas, y que si es posible, oren en familia, compartan juntos en casa, para evitar darle alas a un tercer pico en la pandemia.

 

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