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Economía

Puerto de Barranquilla ha desviado 300.000 toneladas por contingencia

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Puerto de Barranquilla ha desviado 300.000 toneladas por contingencia

Puerto de Barranquilla ha desviado 300.000 toneladas por contingencia - Noticias de Colombia

Desde el pasado 25 de junio se empezaron a detectar dificultades en las condiciones de navegabilidad para ingresar a la zona portuaria de Barranquilla por la sedimentación presente en Bocas de Ceniza que ocasionó la desviación de mercancías a otros puertos.

(Llegada de una draga acabaría con crisis portuaria en Barranquilla). 

Ante la situación, veinte días después, llegó de Jamaica la draga Taccola, perteneciente a la compañía Jan De Nul, la cual fue contratada por Findeter y Cormagdalena para remover 140.000 metros cúbicos de sedimento de la zona, y a la hoy la situación se ha estabilizado.

Sin embargo, representantes y expertos del sector expresan que la contingencia generó grandes perjuicios, los cuales además hacen necesaria una evaluación exhaustiva de la zona.

(Carga movilizada por los puertos cayó 9,8%). 

“Nosotros hemos estimado que esta situación que se presentó desde junio ha atraído el desvío de cerca de 300.000 toneladas de carga, que representan una afectación de US$8 millones”, expresó Lucas Ariza, director de Asoportuaria.

De acuerdo con el vocero, la cifra correspondería a los sobrecostos para los importadores y exportadores, la carga dejada de recibir por los puertos y los servicios dejados de prestar por los operadores portuarios.

En condiciones normales, el calado, que es la autorización que da la capitanía del puerto para que los buques puedan ingresar, se ubica entre los 9 m con 80 cm y los 10 m. No obstante, cuando se decretó la contingencia, esta profundidad llegó a ubicarse en los 6m con 7 cm.

(Sustitución, la clave para el comercio en la pandemia). 

La draga contratada, si bien iba a permanecer por quince días, aún sigue en Barranquilla y de hecho las entidades contratantes extendieron la vigencia del acuerdo para ampliar las intervenciones de la maquinaria en la zona afectada.

“Nosotros contratamos el equipo no por tiempo de servicio, sino por volumen a dragar. El equipo hoy lleva operando más de dos semanas en la ciudad, pero hemos extendido el actual contrato por 130.000 metros cúbicos (m3) y estamos dispuestos a llegar a unos 250.000 m3”, explicó Pedro Pablo Jurado, director de Cormagdalena.

En Barranquilla, así como en otros ríos que cuentan con terminales portuarias y que especialmente vienen del mar, el tema de la sedimentación es común. Sin embargo, lo que hace atípica la situación que se presentó en la capital del Atlántico es que jamás se había llegado a un registro de profundidad tan bajo.

Para el director de Asoportuaria, las hipótesis que argumentan que esto tiene que ver con la deriva litoral de las costas del Magdalena que se viene erosionando, o algo relacionado con la sedimentación del país, son aceptables.

No obstante, “por lo general cuando llegábamos a 7 m con 50 cm se estabilizaba, pero ahora el tema es bastante dramático. No se sabe por qué ocurrió de esta forma y las entidades encargadas del Río deberían darnos más luces sobre lo que está pasando”, dice.

Humberto Ávila, director del Observatorio Río Magdalena de la Universidad del Norte, concuerda con lo anterior, al afirmar que es necesario tener un buen monitoreo, el cual además no sea por este instante, sino durante todo el tiempo.

“Hay que tener una dragado permanente para la disponibilidad de Barranquilla. No necesariamente tiene que ser una draga que esté 100% parqueada, porque un equipo de esos cuesta tenerlo parado, pero sí una draga que esté a unos cuantos kilómetros”, dice.

De acuerdo con el experto, las autoridades también deberían revisar la posibilidad de una draga permanente, la cual tiene un costo estimado entre los $30.000 y $40.000 millones y que puede generar ingresos al prestarse a otros puertos cercanos en el país o las costas.

En este tiempo, la dinámica del río ha arrojado unas tasas de sedimentación muy superiores a las que se habían previsto por entidades como Cormagdalena, Dimar, y Findeter.

Y es en este punto que Jurado destaca las inversiones de $200.000 millones que este Gobierno ha hecho para la repotenciación de los tajamares y las obras rígidas, pues muchas de las que ya existían no estaban aportando a solucionar el problema de sedimentación.

NECESIDAD DE LA APP

Los problemas de sedimentos que se vienen presentando en el Puerto de Barranquilla han desnudado la necesidad de que el país cuente con un sistema de dragado propio.

En este sentido, vale anotar que el proyecto de la APP para garantizar la navegabilidad del Río Magdalena tiene dos tipos de intervención en específico: labores de dragado a lo largo de los 650 km entre Barranquilla y el municipio de Barrancabermeja; y unas obras rígidas.

La licitación de este proyecto se lanzaría, de acuerdo con las declaraciones del Gobierno, para septiembre. No obstante, varios actores insisten en acelerar el proceso.

“Celebramos el dragado, todas las obras y todas las alianzas público-privadas que se originen pensando en la recuperación del río Magdalena. Entre más pronto se inicien, vamos a garantizar la navegabilidad al centro del país”, dijo Nicolás García, presidente de la Federación Nacional de Departamentos (FND), en una visita que 8 gobernadores realizaron por el caudal.

Sobre este punto, el director del Observatorio de la U. del Norte destaca que la APP contempla el dragado de mantenimiento en todo el río, pero que los mayores volúmenes de los trabajos estarían en Barranquilla Barrancabermeja, por sus condiciones de sedimentación.

Este proyecto tendrá una inversión de $1,4 billones y será una concesión a 15 años.

María Camila Pérez Godoy

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