14.3 C
Bogotá
lunes, octubre 19, 2020

Secuestro en el Km. 18: horror duró 45 días, el dolor aún no termina

Debe Leer

Las infidelidades de famosos colombianos más sonadas

De acuerdo con una encuesta realizada por GFK, compañía especializada en investigación de mercados, Colombia...

Estrenan tráiler del filme póstumo de Chadwick Boseman

Netflix estrenó este lunes el tráiler de la película "Ma Rainey’s Black Bottom", uno de...

Exjefes paramilitares piden seguridad para 'Jorge 40'

En una carta enviada al presidente Iván Duque, varios exjefes paramilitares le pidieron al primer...

Se filtran las primeras imágenes del Samsung Galaxy S21 y S21+

Si podemos creer a los rumores, la presentación del Samsung Galaxy S21 y S21+ será en enero. Con el...


El domingo 17 de septiembre de 2000, coincidiendo con la celebración del Día del Amor y la Amistad, sucedió lo impensable. Ya terminando la tarde, guerrilleros del Eln, armados y vestidos con uniformes militares, irrumpieron en dos restaurantes, una hacienda y otros negocios en el sector turístico conocido como el kilómetro 18, en las afueras de Cali, y secuestraron a 66 personas.

El hecho se convirtió en el segundo secuestro masivo de civiles en el Valle del Cauca, luego del que fue cometido por el mismo grupo el 30 de mayo de 1999 en la iglesia La María, también en Cali.

“Estamos aburridos de saber dónde está ese reducto del Eln, cómo suben a la montaña y por dónde bajan. Y realmente creo que el Estado no puede seguir haciéndose el de la vista gorda y dejar que la ciudadanía continúe en este grado de indefensión”, dijo en aquella ocasión, ante los medios de comunicación, el entonces gobernador del Valle, Juan Fernando Bonilla Otoya, pocas horas después del secuestro.

Eran tiempos difíciles en la región. Luego del secuestro de la iglesia La María, distintos frentes del Eln se consolidaban (incluyendo el ‘José María Becerra’ y el ‘Luis Carlos Cárdenas’) mientras que las Farc, en medio de las negociaciones de paz del Caguán, intensificaban también su accionar.

(Le puede interesar: Familia de Gómez Hurtado no cree en reconocimiento de Farc)

Y fue asimismo el período en que el llamado bloque Calima de las Auc hizo presencia en la región (llegó en julio de 1999), perpetrando numerosas masacres y originando desplazamientos masivos. Con el secuestro del km 18, el panorama de seguridad no podía ser más desolador.

Así fue el secuestro

Según testigos citados en varios artículos de prensa que dieron cuenta del hecho, hacia las 4:20 de la tarde aparecieron los guerrilleros en varios vehículos.

Llevaban fusiles AK-47, Galil y G-3, y llegaron disparando al aire.

El secuestro colectivo tuvo lugar en distintos puntos ubicados entre los kilómetros 16 y 18 de la vía de Cali a Buenaventura, un área de montaña casi siempre cubierta por espesa neblina y bajas temperaturas.

Un primer grupo del Eln montó un retén, y obligaron al conductor de un bus intermunicipal a atravesar su vehículo en medio de la carretera. En dos carros, otro grupo de guerrilleros se dirigió a la vereda San Miguel, del corregimiento El Saladito, en el kilómetro 16, y allí secuestraron al médico Eduardo de Lima (hermano del expresidente del Comité Empresarial Permanente del Valle, Ernesto de Lima) y a su esposa, Elena, a Rodrigo Sardi de Lima y a Norma Sardi de Lima.

Luego entraron al asadero La Cabaña y se llevaron a unas 30 personas, entre quienes estaban los médicos Miguel Nassif y Alberto Negrete, y un poco más tarde llegaron al restaurante La Embajada de Ginebra, de donde se llevaron a los esposos Álvaro González Tenorio y Olga Ledesma, propietarios del negocio, así como a Hugo Ferney Suárez, Raúl Quintero, Tulia Castaño y Humberto Reyes.

(Lea también: ‘El Gobierno siempre ha sido respetuoso de las decisiones judiciales’)

Los guerrilleros subieron hasta el kilómetro 21 con las personas secuestradas y doblaron a la izquierda, hacia el occidente, por una carretera que conduce al corregimiento de Tocotá, en la zona rural entre Cali y Dagua. Finalmente se internaron hacia la zona montañosa de los Farallones de Cali.

En la iglesia El Templete se conmemoraron los 20 años del secuestro masivo en el Kilómetro 18, en Cali.

Foto:

Juan Pablo Rueda. EL TIEMPO

Una experiencia dolorosa

El martes ya habían sido liberadas 21 personas del grupo de 66 secuestrados. Blanca Nubia Sánchez, una humilde mujer habitante de un sector popular de Cali, recuerda: “Nos subieron a una montaña, y allí un guerrillero nos pidió los teléfonos de las casas y por un celular confirmaba los datos que le dábamos, y cuando se enteraron de que yo vivía en el distrito de Aguablanca me dejaron en libertad”.

Nos subieron a una montaña, y allí un guerrillero nos pidió los teléfonos de las casas y por un celular confirmaba los datos que le dábamos…

“Esta es una experiencia muy dolorosa para este país. Colombia no merece esta tortura”, dijo a su vez Elena Gould de Lima, ciudadana norteamericana, esposa de Eduardo de Lima, secuestrada en la hacienda Normandía, quien también estuvo entre las primeras personas en recobrar su libertad.

(No deje de leer: Seis capos del narcotráfico citados a declarar por caso Gómez Hurtado)

En la larga historia de la lucha contrainsurgente en Colombia, la respuesta militar oficial a un hecho como este tiene pocos antecedentes.

La operación Libertad fue una reacción compleja, rápida y contundente. Ese propósito se encomendó a la Fuerza de Despliegue Rápido (Fudra), bajo el mando del general Carlos Alberto Fracica, quien con el apoyo de helicópteros logró establecer, luego de varios días de operaciones, un cerco contra el grupo del Eln en límites entre los departamentos de Valle y Cauca, muy cerca de la costa del Pacífico.

Pero al mismo tiempo, con esta ofensiva militar se activaron iniciativas humanitarias del gobierno de Andrés Pastrana (cese de operaciones), tendientes a lograr la liberación incondicional de los secuestrados en poder de la guerrilla y evitando de esa manera un desenlace cruento.

Y fue así como otros grupos de personas recuperaron la libertad. En completa oscuridad, en medio de la montaña, la niebla espesa y el frío intenso, los guerrilleros les dijeron a Álvaro González Tenorio y Olga Ledesma que quedaban libres.

Ellos cuentan de esa noche: “Estuvimos abrazados para soportar el frío y sin poder dormir, y aguardamos en un pequeño cambuche provisto de dos colchones viejos y un par de cobijas de lana. No nos movimos de ese lugar, y ya al amanecer, ayudados por campesinos de la zona, iniciamos nuestro regreso a casa”.

Igual ocurrió con otro grupo de secuestrados liberados en el corregimiento Los Andes. Y un día después, el 21 de septiembre, en la vereda Tocotá, del corregimiento de Felidia, José Leonardo Cárdenas Henao logró fugarse del grupo secuestrador en medio de un combate del Ejército Nacional con la guerrilla.

Las liberaciones eran el desenlace que esperaban el resto de víctimas y sus familiares, congregados bien fuera en la iglesia de El Templete bajo el cobijo espiritual del entonces sacerdote Gonzalo Gallo, o en la llamada zona de distensión creada junto a la plaza de toros de Cali por familiares del secuestro de la iglesia La María.

Se escucharon múltiples voces, entre ellas la de monseñor Isaías Duarte Cancino, quien se declaró dispuesto a subir personalmente a la montaña. “No es sino que me den las coordenadas, y yo subo a recibir a los secuestrados”, insistía el prelado ante los medios de comunicación.

Pero no todo eran buenas noticias. Una comisión humanitaria encabezada por el alto comisionado para la Paz Camilo Gómez recibió en las montañas a varios secuestrados con problemas de salud (Alberto Serrano y su hija Ana María, Gonzalo Chica y Humberto Corzo), y cuando recogía el cadáver del comerciante Carlos Alberto García, fallecido una semana después del secuestro, se enteró también de la muerte de Alejandro Henao Botero.

Días antes, el 10 de octubre de 2000, ya había muerto en Cali uno de los secuestrados, el médico Miguel Nassif, quien se había herido en medio de las difíciles marchas durante el cautiverio y fue abandonado en las montañas por los guerrilleros.

Km18 20 años liberación

Momento de la liberación de secuestrados en el Kilómetro 18, en Cali.

‘Cerca de los secuestrados’

Transcurridas seis semanas del secuestro, el general Jorge Enrique Mora Rangel, comandante del Ejército, reveló: “Nuestras unidades están ya cerca de los secuestrados. Tenemos cercados a los guerrilleros”.

Para ese momento, campamentos del Eln habían sido desmantelados y varios guerrilleros habían sido dados de baja o capturados.

Y mientras arreciaba la ofensiva militar, el Eln y el Gobierno discutían al mismo tiempo un cese de operaciones para lograr la libertad incondicional de los demás secuestrados.

(También: En medio de polémicas, se mueven fichas para fin de Sala Disciplinaria)

Eran 20, y entre ellos estaban dos médicos: José Eduardo Triviño, terapista de la sala de recién nacidos del Hospital Universitario del Valle (HUV), y Alberto Negrete, médico del entonces conocido Instituto de Seguros Sociales (ISS), institución de salud a la que pertenecía también el ingeniero de sistemas Humberto Reyes, a quien sus familiares también esperaban de regreso.

En el grupo estaban quienes llegaron a ser conocidos como el ‘grupo de los cinco’: Amanda y Evelyn Arteaga, Juan Carlos Giraldo, Marcela Betancur y James Aristizábal.
Ya para el 31 de octubre, como parte de los acuerdos humanitarios con el Eln, algunos de quienes permanecían secuestrados recobraron la libertad. Ese día, para regocijo de sus familias y amigos, regresaron en un helicóptero de la Tercera Brigada del Ejército la estudiante Sandra Londoño, el contador público Aldemar Rojas y Humberto Reyes.

Se los vio agotados pero felices. Humberto lo estaba también por poder volver a ver a su madre. “Si doña Ligia se hubiera enterado de que su hijo estaba secuestrado, se hubiera muerto de un infarto porque ella sufría del corazón. Así que el médico de la familia nos recomendó mucha discreción, y todos nos unimos para que ella no se diera cuenta. Incluso le cortamos el teléfono y no permitíamos que viera televisión ni que escuchara radio”, cuenta uno de sus familiares.

Y el 1.º de noviembre de 2000, 45 días después de una experiencia trágica, dolorosa e inhumana, 16 secuestrados, que se encontraban todavía en poder del Eln, regresaron a la libertad.

INICIATIVA DEL CENTRO NACIONAL DE MEMORIA HISTÓRICA
Especial para EL TIEMPO

* Trabajo elaborado en la ciudad de Cali, bajo la dirección de Diego Arias

Fuente de la Noticia

Últimas Noticias

Las infidelidades de famosos colombianos más sonadas

De acuerdo con una encuesta realizada por GFK, compañía especializada en investigación de mercados, Colombia...

Estrenan tráiler del filme póstumo de Chadwick Boseman

Netflix estrenó este lunes el tráiler de la película "Ma Rainey’s Black Bottom", uno de sus títulos más esperados de...

Exjefes paramilitares piden seguridad para 'Jorge 40'

En una carta enviada al presidente Iván Duque, varios exjefes paramilitares le pidieron al primer mandatario que garantice la seguridad...

Se filtran las primeras imágenes del Samsung Galaxy S21 y S21+

Si podemos creer a los rumores, la presentación del Samsung Galaxy S21 y S21+ será en enero. Con el iPhone 12 fuera de la...

Más noticias